Archivo de Enero de 2012
Se cree que el Trastorno Afectivo Estacional puede afectar, en mayor o menor medida, a un 20% de la población. También conocido como “la depresión del invierno”, este trastorno parece estar vinculado estrechamente con el menor número de horas de luz diurna que a las que estamos expuestos en esta estación.
Si bien los efectos que produce en nuestro organismo suelen ser de carácter leve y desaparecen por sí solos con la llegada de la primavera, los cambios bioquímicos producidos en nuestro cerebro pueden llevarnos a sufrir síntomas como: decaimiento del ánimo o tristeza, pérdida de interés en actividades cotidianas, tendencia al aislamiento social, somnolencia diurna, hipersomnia (dormir más de lo habitual), aumento del apetito (se incrementa especialmente el consumo de carbohidratos), reducción de la libido, apatía, cansancio y falta de energía, irritabilidad, dolores de cabeza o dificultades para concentrarse.
En la mayoría de los casos la persona que sufre dicho trastorno no tendrá todos estos problemas, sino que la enfermedad se puede presentar con diferentes síntomas y diferentes intensidades dependiendo del sujeto. Esto hace que la enfermedad pase comúnmente inadvertida y quede sin diagnosticar al ser achacada a “una mala racha” por el propio afectado.
Debido a la relación ya mencionada entre el trastorno y el cambio en el número de horas de luz diurna así como en la naturaleza de la misma, parece que los habitantes de países alejados del ecuador son los que más riego tienen de verse afectados.
No es de extrañar entonces que haya sido un grupo de ingenieros daneses los que se han atrevido a lanzar al mercado un producto que ayude a combatir esta molesta enfermedad.
Las gafas de luz SEQUINETIC consisten en una montura de gafas relativamente normal equipada con 6 potentes LEDs y un reflector que hará “rebotar” la luz alrededor de tus ojos sin incidir directamente sobre ellos, engañando al cerebro haciéndole creer que estamos recibiendo más luz diurna de la que realmente hay en el ambiente. Esto puede sonar como uno de esos “productos milagrosos”, pero la ciencia moderna está demostrando que el cerebro es capaz de cosas increíbles si se cree sus propias mentiras.
La verdad es que no es mala idea probar, ya que este sistema para tratar este tipo de depresión es mucho menos invasiva que la medicación habitual. Su precio tampoco es caro y, como muy bien dicen en la web del invento, esta cura puede ser utilizada por cualquiera que tenga dos orejas y una nariz.
He comenzado la lectura del libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks y me ha servido de inspiración para escribir este post.
Se trata de una obra que podría estar escrita por y para médicos y profesionales del sector médico, sin embargo, es un libro que te engancha y hace que su lectura sea de lo más inquietante. Una recopilación de alrededor de 20 casos clínicos de personas con problemas neurológicos no convencionales. Personas con una vida: trabajo, familia, amigos,etc. Pero que transcienden de la realidad por sus enfermedades.
Oliver Sacks autor de la obra además de un gran escritor es médico neurólogo. Esto hace que los casos estén narrados con un gran talento literario que permite entender la psicología del afectado. Aunque con vocabulario médico, el relato se entiende a través de los contextos.
De entre todos los casos que Sacks recoge en el libro, el que más me llama la atención es el que se relaciona con el trastorno de la “negligencia hemisférica“.
¿En qué consiste dicho trastorno?
Es el deterioro de los centros visuales de un lado del cerebro que provoca que el enfermo sólo vea la mitad de las cosas. Estos pacientes sólo comen, por ejemplo, el lado izquierdo del plato, escriben en el lado izquierdo del folio o se atan sólo el zapato izquierdo, etc.
Sin duda, esta enfermedad es otra clara muestra de cómo la neurología y la óptica deben ir de la mano en lo referente a la investigación, a la ciencia y a los avances. El ojo depende del cerebro y ambas ramas de la ciencia la óptica y la neurología deben ir de la mano para encontrar una solución a muchas enfermedades y trastornos aún desconocidos por muchos.
Hace no mucho que os hablábamos de cómo el Doctor Fyodorov había realizado la primera operación de Queratotomía Radial.
Pese a que ésta fue la mayor aportación que nunca hizo el hombre al campo de la oftalmología no fue la única.
El médico nacido en lo que hoy día es Ucrania también inventó las gafas estenopeicas, más conocidas como Pinhole glasses. Estas gafas tienen la apariencia de un par de gafas normales que, en lugar de cristales graduados, presentan una placa perforada por decenas de pequeños agujeros. Estas gafas se venden por internet como remedio milagroso contra todos los problemas de visión. ¿Pero cuánto hay de verdad en sus propiedades curativas?
Al contrario que las gafas tradicionales, que utilizan una lente para desviar los rayos de luz oblicuos y focalizarlos así en un único punto de la retina, las gafas estenopeicas lo que hacen es bloquear dichos rayos oblicuos, que son los responsables de la visión borrosa, dejando pasar tan solo los rayos de luz que inciden de manera perpendicular, haciendo que el área donde se focalizan los rayos de luz sea menor, de esta manera se consigue también una visión más nítida, pero se hace sacrificando luminosidad y visión periférica.
Las ventajas principales de estas gafas son un coste mucho menor que unas gafas tradicionales y el hecho de que un único par de gafas mejorará tu visión independientemente del desorden visual que padezcas así como de la gravedad del mismo.
Pero por desgracia también tienen unos cuantos contras. La mejora de la visión es mucho menor que la que se consigue con unas gafas tradicionales, haciéndolas válidas solo para aquellos pacientes que sufran desórdenes muy leves (como por ejemplo un número muy bajo de dioptrías). Además, como hemos dicho, estas gafas bloquean la mayor parte de los rayos solares, esa pérdida de luminosidad las hace válidas sólo para días soleados. De nada te servirán a la hora de leer un libro bajo la luz de una lámpara, en los días nublados o en horas nocturnas. La pérdida de visión periférica también las convierte en malas aliadas para los conductores.
Resumiendo, se trata de un producto que, efectivamente, está más de lado de la ciencia que de la superchería, pero a día de hoy disponemos de productos que corrigen nuestras deficiencias mucho mejor.
De todas maneras, dada la facilidad y rentabilidad de su fabricación, estas gafas pueden ser muy útiles en países donde no es logísticamente posible llevar las complejas técnicas actuales de optometría, así como entornos muy luminosos como los desiertos o los polos.
La profesora Sheila Nirenberg es una profesora del Weill Medical College, el cual a su vez pertenece a la Cornell University. Esta mujer lleva años estudiando la codificación neuronal, es decir, cómo el cerebro recibe la información del exterior y la codifica en patrones de actividad eléctrica.
La misión de su trabajo es descodificar dicha actividad, o lo que es lo mismo, que tan solo viendo los patrones eléctricos de un cerebro lleguemos a saber lo que ese cerebro está viendo, pensando o sintiendo.
Recientemente se ha estado utilizando su trabajo para desarrollar nuevos tipos de prótesis, especialmente aquellas destinadas a curar algunos tipos de ceguera conectando las señales de una cámara al nervio óptico y enviando señales directamente al cerebro.
En esta charla que dio para TEDMED en octubre de 2011 nos los explica ella misma.
Internet ha cambiado nuestro estilo de vida, nuestra forma de pensar e incluso nuestra forma de comprar. Las tiendas online reciben tantas o más visitas que las tiendas físicas y cada vez son más lo que optan por hacer desde la compra de alimentación online a la compra de ropa y electrónica. Pues bien, esta revolución ha llegado al mundo de la óptica. Es cierto, que todavía es complicado no acudir a una óptica para hacer tu pertinente revisión ocular o hacerte tus nuevas gafas pero la realidad, es que hay marcas que cada vez lo ponen más fácil en sus webs y plataformas online.
Un caso que me ha llamado especialmente la atención ha sido el de Multiópticas y la aplicación que ha desarrollado en su página web llamada “Probador online de Multiópticas”
Esta aplicación te permite subir una foto y probarte los modelos de gafas pertenecientes a su colección mó en cualquiera de sus líneas. Si no tienes mucho tiempo para acudir a la óptica o si prefieres ir a tiro hecho me parece una estupenda opción. Como amante de la óptica y sobre todo, como profesional del sector estas y otras medidas me parecen un progreso para el sector óptico en España.
La micropsia o síndrome de Alicia en el país de las maravillas, es un trastorno neurológico que afecta la percepción visual. Un trastorno neurológico que altera la percepción del ojo humano y suele afectar sobre todo a los niños y los adultos proclives a sufrir dolores fuertes de cabeza.
Los objetos se perciben mucho más pequeños de lo que son en realidad al mismo tiempo que aparecen más lejanos. Lo que nos hace pensar en la novela de Lewis Caroll, posteriormente adaptada al cine infantil por Disney. Según los estudios de unos científicos españoles es probable que el escritor que, por cierto, sufría de migrañas, se hubiera visto afectado por este síndrome, y las ilusiones ópticas que atribuye a Alicia en su famoso relato hayan surgido por el trastorno que perturbó al autor.
En la década de los 70 dos jóvenes rusos discutieron hasta llegar a las manos. Por fortuna o por desgracia en uno de los puñetazos que se intercambiaron se rompieron las gafas de uno de ellos, haciendo que algunos cristales acabasen alojados en su ojo, causándole laceraciones en la córnea.
Para poder deshacerse de los cristales hubo que retirar una capa superficial de córnea. Por aquel entonces se había trabajado muy poco en ese campo de la oftalmología, siendo unos trabajos llevados a cabo 40 años antes por el japonés Sato los únicos que habían hecho uso de incisiones en el globo ocular, por lo que los doctores no estaban seguros de que el paciente fuese a recuperar la vista. Pero tras unas semanas de reposo el paciente no sólo volvió a ver sino que su miopía se había reducido significativamente.
El resultado conjunto del accidente y el tratamiento fue una córnea más plana.
Fue entonces cuando el médico que atendió al paciente, el Dr. Fyodorov, pensó que si dos muchachos habían conseguido reducir la miopía de uno de ellos mediante cortes y por accidente, tal vez un médico capacitado podría hacerlo intencionadamente. Así que se puso a trabajar en ello, consiguiendo descifrar el número y tipo de cortes que había que hacer para darle una nueva forma a la córnea, inventando de paso un cuchilla especial hecha de diamante que era necesaria para el proceso.
A finales de esa misma década el Dr. Leo Bores ya había introducido esa nueva técnica en los Estados Unidos tras una visita a Fyodorov en la Unión Soviética.
Esas primeras operaciones de Queratotomía Radial evolucionaron con la tecnología hasta llegar a ser las operaciones láser que a día de hoy se practican en todo el mundo. Haciendo que millones de personas puedan deshacerse de sus gafas.
Curioso cuanto menos ¿No?













