Archivo del 29 de Diciembre de 2011
Todos hemos oído más de una vez aquello de que las zanahorias son buenas para la vista. Muchos de nosotros la primera vez que lo oímos fue con un plato de verduras que no queríamos comer plantado delante de nosotros. Es entonces cuando nuestra santa madre, para no obligarnos a comer por la fuerza y tener pelea con el niño nos decía aquello de “si comes muchas zanahorias podrás ver en la oscuridad”. Mano de santo. Normal, si le ofreces a un niño la capacidad de tener superpoderes a cambio de un mal trago se pondrá a comer el estofado a dos carrillos. Pero ya de pequeño uno anda con la mosca detrás de la oreja “¿Si esto es cierto por qué no conozco a nadie que vea en la oscuridad? Mis padres nunca me mentirían ¿no?”.
Hoy día, y gracias a los expertos en nutrición y a los bioquímicos, sabemos que las zanahorias sí son un buen alimento que dar a nuestros hijos si queremos evitar posteriores problemas de visión. Esto es debido a que las zanahorias son ricas en betacaroteno, un precursor de la vitamina A. La vitamina A es también conocida como retinol, ya que genera pigmentos necesarios para el buen funcionamiento de la retina. Es por ello por lo que una deficiencia de esta vitamina puede provocar ceguera y otros problemas oculares como la xeroftalmia.
Pero por desgracia la regla de “a más mejor” no se aplica en este caso. Si bien una deficiencia de vitamina A puede causarnos problemas, también no los causa consumirla en exceso (nauseas, ictericia, irritabilidad, anorexia, visión borrosa, debilidad, somnolencia…). Pero tampoco hay que asustarse, estos síntomas sólo se dan por el uso de vitamina A preformada (retinoide) como la que se encuentra en alimentos como el hígado, mientras que con las formas carotenoides (como la que encontramos en las zanahorias) es más difícil desencadenar estos síntomas.
Explicado de manera sencilla, es necesario comer zanahoria (u otros alimentos ricos en retinol y betacaroteno como la calabaza, el melón, el brócoli, las espinacas, el albaricoque y un extenso número de frutas y hortalizas) pero no por más consumo mejor va a ir tu visión. Lo siento chicos pero en la vida real nada de ver en la oscuridad, ni siquiera os va a curar la miopía.
Entonces, si los científicos han desentrañado estos misterios hace ya algún tiempo… ¿de dónde viene esta mentira? Al parecer los culpables son los chicos del ejército británico que, durante la Segunda Guerra Mundial, llevaron a cabo una campaña de desinformación publicando en diversos periódicos cómo sus pilotos aéreos eran capaces de ver los aviones enemigos en la oscuridad de la noche gracias a su dieta rica en zanahorias. Todo esto se hizo para ocultar el nuevo radar que habían construido y que tantos problemas le causó a los alemanes.


