Archivo del 29 de Noviembre de 2011
La exploración del fondo de ojo, también conocida como oftalmoscopia o fundoscopia, es un procedimiento fácil y económico. Una técnica diagnóstica consistente en visualizar el polo posterior del globo ocular, que incluye retina, disco óptico, coroides y vasos sanguíneos.
¿Para qué se realiza el fondo de ojo?
Esta prueba permite reconocer enfermedades sistémicas como la diabetes o la hipertensión arterial, así como, enfermedades oculares, sin olvidar que los resultados obtenidos de esta prueba deben ser analizados e interpretados en conjunción con otros elementos obtenidos a través del examen físico del paciente.
Tipos de oftalmoscopia o fondos de ojo
Existen tres tipos de oftalmoscopia o fondo de ojo:
+ Oftalmoscopia directa: Técnica sencilla por la que se explora el ojo mediante el uso de un oftalmoscopio monocular.
+ Oftalmoscopia indirecta: Técnica en la cual la exploración ocular se realiza mediante el uso de un oftalmoscopio binocular y una luz externa.
+ Oftalmoscopia indirecta con lámpara de hendidura: Técnica de carácter más complejo en la cual la exploración ocular se realiza a través de una lámpara de hendidura.
Información de interés sobre la prueba
El fondo de ojo no requiere una preparación previa por parte del paciente.
Cómo pacientes se debe informar al médico el padecimiento de alguna enfermedad sistémica u ocular, especialmente glaucoma, si se toma algún tipo de medicación y por supuesto, si se padece alguna alergía farmacológica.
La prueba suele durar entre 5 y 10 minutos.
Una vez realizada la prueba el paciente puede continuar con su vida normal y utilizar sus gafas en caso de que las utilice.

