Archivo de Mayo de 2011
¿Tienes pensado hacer un viaje en los próximos meses? ¿Tienes interés en conocer las últimas noticias y tendencias del mundo de la óptica? Pues gracias al listado de Ferias del sector óptico publicado por FeriasInfo podrás saber dónde y cuándo tendrán lugar los distintos eventos.
Aunque no son tan conocidas por el público generalista como otras (cocina, videojuegos, dispositivos móviles), no deja de ser importante conocer los avances más destacados que pueden tener una repercusión futura en nuestra salud visual.
De este modo, Asia (Salón Internacional para la Óptica), Estados Unidos (Conferencia de Aplicaciones Ópticas, Feria de Óptica y Fotónica y Feria Internacional de la Óptica Oftálmica) y Europa (International Optical Fair) son los tres continentes que contarán con la celebración de estos eventos. Si tienes oportunidad, ¡Mo dejes de ir!
Hay muchísimas cosas que, de lo ordinarias y comunes que son, damos por hecho que lo sabemos todo. En el caso de las gafas graduadas. ¿Acaso conocemos su historia?
No es que sea algo esencial, ni mucho menos, pero nunca está de más saber más cosas sobre un elemento tan necesario para millones de personas en todo el mundo. Por ejemplo, ¿Sabemos quién fue el inventor de las lentes bifocales, base de nuestras actuales gafas graduadas? Benjamin Franklin.
Desde el siglo XVIII hasta hoy, la evolución ha llevado a la distinción de distintos tipos de lente: monofocales, segmentadas y progresivas; y a la utilización de materiales más ligeros y resistentes, como el cristal mineral, el material orgánico o el policarbonato.
Y es que el saber no ocupa lugar…
Los investigadores alemanes del Instituto Fraunhofer de Microsistemas Fotónicos han conseguido insertar un chip CMOS en la bisagra de una gafa de manera que pueda proyectar imágenes directamente a la retina, consiguiendo una experiencia similar a la que obtendríamos si viésemos una pantalla de televisión a un metro de distancia.
Pero lo mejor de esto no es que parezca que un futuro cercano podremos llevar con nosotros una pantalla de televisión invisible, sino que podremos manejar las imágenes mostradas por las gafas con el movimiento de los ojos. De esta manera, con sólo dirigir la mirada o enfocar sobre un elemento en concreto podríamos hacer scroll o activar determinadas funciones (como por ejemplo, iniciar y pausar vídeos).
Esta tecnología hace uso de diodos orgánicos de emisión de luz (OLEDs) que permiten la proyección de micropantallas muy luminosas, de manera que éstas pueden adaptarse a la luz ambiente y a nuestra visión.
Hay enfermedades que, por desgracia, son poco conocidas y sus síntomas se manifiestan poco a poco, lo que hace que su tratamiento se dificulte de sobremanera. Éste es el caso de la retinosis pigmentaria, una disfunción visual que se calcula afecta a unas 25.000 personas en nuestro país.
Se suele manifestar entre los 25-40 años de edad (aunque existen casos fuera de esa franja) y sus primeros síntomas suelen ser: lenta capacidad para adaptarse a la oscuridad y la posterior pérdida progresiva del campo visual.
Desde la AARPE (Asociación de Afectados de Retinosis Pigmentaria de Euskadi) reconocen que aunque los avances científicos son cada vez mayores, lo cierto es que el tratamiento para esta enfermedad se antoja complicado. Lo que sí que queda claro es que acudir a un especialista ha de ser el primer paso a la hora de empezar a luchar contra esta enfermedad.
La neurobiología es uno de los campos más prometedores en lo que a investigación se refiere. Y es que, lo que hace no tanto tiempo se consideraba ciencia ficción parece que se está convirtiendo, poco a poco, en una realidad palpable.
El Instituto Riken de Japón es uno de esos organismos que parece dedicado a acercarnos el futuro. ¿Su logro? Conseguir extraer imágenes directamente de un cerebro humano.
Efectivamente, hace ya tres años que el Instituto Riken anunciaba que, mediante el análisis y estudio de los flujos sanguíneos en el córtex visual, había conseguido saber lo que ve el cerebro. Utilizando una imagen por resonancia magnética funcional (FMRI) para analizar la actividad del córtex visual de varios voluntarios mientras se les enseñaban ciertas imágenes, han conseguido que un ordenador logre realizar la tarea contraria, es decir, que a través del análisis de los flujos sanguíneos se pueda saber qué está viendo nuestro cerebro.
Por el momento sólo han conseguido obtener imágenes en blanco y negro y de una resolución escasa, pero se espera que en los próximos años se mejore la tecnología para llegar a mostrar imágenes en color con resoluciones cercanas a la realidad.
Los japoneses no son los únicos que están logrando avances en el campo de la neurobiología. Un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley, California, fueron capaces de conectar una computadora al cerebro de un gato, de manera que podían mostrar en un monitor lo que el animal veía…y esto sucedió hace 12 años.
Los usos futuros que se prevén para este tipo de tecnologías van desde la emisión en directo de la visión de una persona, la grabación de sueños o la extracción de imágenes directamente de la mente de un artista.
Pero la cosa no se queda ahí, ya que según Yukiyasu Kamitani, investigador jefe en el Instituto Riken, esta tecnología podría aplicarse a cualquiera de los cinco sentidos, o incluso podría permitirnos leer sentimientos y estadios emocionales complejos directamente desde el cerebro.
Se calcula que aproximadamente la mitad de la población mundial (eso son casi 3.500 millones de personas) tiene algún tipo de problema de visión. En Europa eso no supone mayor problema que ir al oftalmólogo para más tarde tomar una tremenda decisión… La de elegir montura.
Pero los que podemos permitirnos ese lujo somos una minoría. ¿Qué sucede con todos esos millones de personas de África o Micronesia que no tienen la oportunidad de acudir a un oculista, y mucho menos la de permitirse un par de gafas?
En todos ellos pensaba Josh Silver, antiguo profesor de la universidad de Oxford, a la hora de inventar sus gafas auto-graduables. Estas gafas tienen la particularidad de que el propio consumidor puede ajustar la graduación para sus propias necesidades como si de unos prismáticos se tratase. Una segunda ventaja de estas gafas es su bajo precio, que actualmente se está tratando de reducir a un dólar la unidad.
Las gafas usan unas lentes formadas por dos paredes de un plástico resistente pero flexible. Mediante una jeringuilla, y como si fuese una inyección, el usuario puede decidir la cantidad de líquido transparente que se introduce en la cámara hueca formada por las paredes de plástico, de esta manera, las lentes se comban más o menos dependiendo de la presión interna ejercida por el líquido. Es así como se consiguen unas gafas que permiten seleccionar el número de dioptrías a corregir.
Son ya más de 30.000 las personas que están utilizando este ingenioso invento en más de quince países de África, Asia, Sudamérica y Oceanía. Y es que este modelo de gafas puede corregir las deficiencias visuales de hasta el 90% de los miopes mundiales.
Además de seguir reduciendo el precio de fabricación, se está intentando conseguir que para el año 2020 se hayan distribuido la nada desdeñable cifra de mil millones de pares de éstas gafas. El paso importante, hacer la salud visual accesible para los más desfavorecidos, ya se ha dado, ahora sólo queda llevarles también un diseño vanguardista.
Hace unos días os recordábamos la importancia de una buena salud visual en la carretera. Cualquier descuido puede ser fatal, y si se trata de la vista, cualquier precaución es poca.
Por ello, continuamente se hace hincapié en la necesidad de tener un buen sistema de seguridad en nuestro vehículo, en el uso del cinturón, en la instalación de sillitas adaptadas para los más pequeños, etc. Poco a poco, el porcentaje de riesgo de muerte en caso de colisión se va reduciendo más y más (ahora se sitúa en torno al 9,5% con el uso combinado de airbag y cinturón) y hasta el más mínimo detalle es tenido en cuenta.
De esta forma, se plantea la pregunta, ¿Puede ser el airbag un arma de doble filo para las personas que llevan gafas? Lo cierto es que el riesgo de sufrir lesiones oculares se duplica en comparación con aquellos que no usan; si bien es cierto que si las gafas no se rompen tras el impacto, éstas actúan como escudo.
A las recomendaciones básicas para conducir en la postura adecuada (dejando cierta distancia de separación con respecto al volante) y usar el cinturón, se une la de utilizar gafas con montura cerrada (y rígida) y cristales orgánicos (no se astillan al romperse). De esta forma, la figura del óptico cobra una mayor importancia de cara a una adecuada elección. Nuestros ojos lo agradecerán.
Con toda la polémica sobre límites de velocidad y carnets por puntos, los conductores suelen olvidarse de elementos vitales en la seguridad vial, como son el cinturón de seguridad o, incluso, la vista.
Y es que aunque las autoridades no dejan de recordar la importancia de una revisión periódica para nuestra salud visual, los hay que no se dan cuenta de que tienen alguna enfermedad o deficiencia hasta que es demasiado tarde.
El Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) insiste, a través de comunicados, boletines y notas de prensa de lo fundamental de contar con una vista sana para que la conducción sea segura. Falta de visión periférica, miopía, daltonismo, estereopsis, etc. La lista de posibles deficiencias visuales es enorme, pero el resultado final en el peor de los casos siempre es el mismo.
Por suerte, parece que poco a poco, y gracias a programas como los del propio ISEV o la inclusión de títulos especializados como el que ofrece la Universidad Complutense de Madrid, “Visión y Seguridad Vial”, la concienciación social aumenta. Por seguridad, se hace lo que haga falta.
La vida universitaria es, para muchos, la mejor etapa de la vida; hay que estudiar, sí, pero la agenda social también presume de estar llena de planes de lo más variado: viajes, fiestas, eventos deportivos,etc.
Sin embargo, para las personas discapacitadas es algo más que eso: es un escalón más para su superación; un paso adelante que demuestra que por muchas dificultades que haya, no hay nada imposible.
Cada vez son más las universidades que cuentan con Programas de integración que tienen como finalidad básica facilitar el proceso de aprendizaje de aquellas personas con cualquier tipo de deficiencia, ya sea física, psíquica o sensorial.
De esta forma, encontramos que la Universidad Carlos III de Madrid ofrece una serie de servicios que van desde la oferta de puestos de lectura con lupa- televisión en sus bibliotecas hasta puestos informáticos adaptados para deficiencia visual: impresora braille, escáner, programas Jaws, Omnipage y Zoomtext.
Asimismo, se intenta fomentar la inserción en el mundo laboral a través del Programa Discapacita2 con charlas informativas y orientación personalizada. Y es que todo vale para demostrar que las barreras más difíciles de superar no son las sociales, sino las que nos pongamos a nosotros mismos.











