Archivo de Noviembre de 2010
La Consejería de Sanidad y el Colegio Profesional de Ópticos-Optometristas han firmado un convenio para la prevención y promoción de la salud visual por el que los establecimientos de óptica autorizados podrán revisar la capacidad visual de los pacientes derivados desde los centros de salud.
El consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola (en la imagen), explicó que el objetivo de esta iniciativa es reducir un 20% las listas de espera en Oftalmología. Apuntó además que cada año se registran en Castilla y León 446.000 consultas de esta especialidad, de las cuales 90.000 (el 20 por ciento) son de personas que presentan alternaciones en la agudeza visual que pueden ser resueltas en las ópticas.
El consejero indicó que a día de hoy la demora media en la Comunidad para acudir a un oftalmólogo es de 34 días y que hay 25.000 pacientes en lista de espera y remarcó que esta novedosa iniciativa tiene una gran relevancia porque “es una estrategia diferente para reducir las listas de espera”.
La retina está formada por una capa de células en la parte posterior del ojo. Funciona como la película en una cámara fotográfica para capturar lo que usted está viendo y poder transmitirlo al cerebro.
La retinopatía diabética engloba diversas alteraciones patológicas de la retina características de la diabetes crónica. Se trata de una causa importante de ceguera, siendo especialmente grave en los diabéticos que requieren insulina, aunque también se da con frecuencia en no insulino dependientes de larga evolución. El grado de retinopatía está estrechamente relacionado con la duración de la enfermedad.
A medida que la diabetes se va desarrollando, los niveles anormalmente elevados en sangre de azúcar van lesionando los vasos sanguíneos, los nervios y otras estructuras. Ciertas sustancias derivadas del azúcar se acumulan en las paredes de los pequeños vasos sanguíneos, provocando su engrosamiento y posible rotura. Al aumentar el grosor de los vasos, estos cada vez pueden aportar menos sangre y se producen las temidas complicaciones de la enfermedad.
Los daños del tabaquismo a la salud van más allá del cáncer y las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, que se manifiestan de manera directa. El humo de tabaco inhalado se acumula en el cuerpo y llega a los ojos a través del sistema circulatorio, alterando el sistema vascular del organismo y el riego sanguíneo ocular en particular, y acelerando la presencia de cataratas.
Según un estudio presentado en el XVI Congreso de Wonca Europa, una persona que fuma se expone a perder la visión cinco años antes que alguien que no fuma. Estas cifras se obtuvieron en un análisis a 367 pacientes de 56 años.
De los participantes, el 78% no sabía que el hábito de fumar está asociado con enfermedades oculares como las cataratas y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), que es la primera causa de ceguera entre la población mayor de 50 años en los países desarrollados.



