Archivo de Octubre de 2010
La sinestesia consiste en el fenómeno poco común de ‘unión de sensaciones’: la experimentación de sensaciones de un sentido a partir de estímulos de un sentido distinto. Es decir, la mezcla de sentidos; los sinestésicos ven colores cuando escuchan un sonido, huelen las formas, o perciben distintos sabores al escuchar distintas voces. Por ejemplo, mientras que a un sinestésico escuchar la nota musical ‘LA’ le induce una experiencia sensorial de color púrpura, para otro, una melodía puede producirle un sabor a crema de champiñón.
Estas reacciones son irracionales e instantáneas, generalmente se presentan de forma incontrolable y no se piensan, simplemente se sienten. Es muy probable que muchas personas que experimentan este fenómeno no sean conscientes de que su experiencia sensorial es ‘casi’ única y ciertamente fascinante; antes de conocerse esta alteración de los sentidos se atribuía al consumo de drogas.
Existen muchos tipos de sinestesia, siendo muy frecuentes aquellos que mezclan la vista y el oído. La sinestesia también se puede producir dentro de una misma modalidad sensorial, como la vista. De hecho, el tipo más abundante de sinestesia es la visual: la percepción de letras, números y palabras de diferentes colores. Este tipo de sinestesia se denomina ‘grafema-color’.
Un gran avance que ha permitido mejorar la visión de quienes se operan de cataratas y en defectos refractivos son las lentes intraoculares ajustables a la luz. Entre un 10% y un 30 % de pacientes requiere un ajuste de su visión tras la cirugía de cataratas.
Ahora estos retoques se pueden realizar directamente sobre la lente y no sobre la córnea, por lo que los cambios son reversibles, señala el doctor Miguel Ángel Zato profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Instituto de Ciencias Visuales.
Las lentes intraoculares en cataratas son multifocales, lo que permite solucionar también, en una sola intervención, patologías como la presbicia, la miopía y el astigmatismo. De esta manera, el paciente no tiene que volver a utilizar gafas, ni de cerca ni de lejos.
En pleno auge de las pantallas y televisores en 3D, uno de los aspectos sobre los que más se ha hablado ha sido la dificultad de las personas con problemas de visión para poder visualizar correctamente las imágenes tridimensionales.
A la hora de acceder a contenidos en dispositivos que requieren de gafas especiales estas personas sufren los mismos problema que con el resto de imágenes que pasan por sus ojos, así que no les queda otra que acoplarse las lentes 3D sobre aquellas que usan a diario para corregir sus carencias.
Sin embargo, este problema podría tener sus días contados. El fabricante coreano Samsung ha anunciado que en breve comenzará a ofrecer gafas personalizadas para los clientes que lleven lentes correctoras.
El láser de femtosegundos, que actúa a nivel molecular, se ha convertido en la última novedad en cirugía de los trastornos de la visión, 20 años después de las primeras aplicaciones del láser en este campo (el LASIK), tal y como han destacado los expertos reunidos en el Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO).
Una de sus versiones se utiliza ya en patologías refractivas (miopía, hipermetropía, astigmatismo) y desde hace unos meses ha comenzado a aplicarse, en otra versión, en trasplante de córnea o queratoprótesis. Ahora, un grupo de oftalmólogos españoles en colaboración con otros países, está realizando pruebas en otro modelo de láser de femtosegundos con cirugía de cataratas, la causa más común de deterioro visual y la intervención con más lista de espera en la sanidad pública.
Este tipo de láser utiliza la luz infrarroja para separar moléculas de la córnea sin transferencia de calor o impactos a las células adyacentes. Su aplicación más reciente, en un número reducido de centros españoles, es en el trasplante de córnea. Las enfermedades que nublan la córnea son las causas más comunes de ceguera.
El 13 de octubre es una fecha más que significativa: en la mina San José, en Chile, se produjo el mayor rescate de la historia de la minería. Uno tras otro, los 33 mineros atrapados fueron saliendo de la mina en la que habían permanecido los últimos 69 días. Además de la alegría desbordante, los mineros tenían algo en común: todos tapaban sus lágrimas de emoción detrás de unas inmensas gafas de sol, ¿por qué?
Cuando se permanece en la oscuridad mucho tiempo, existe una gran posibilidad de una disminución de los mecanismos que protegen la retina del daño de la luz intensa. El doctor Andrew Hartwick, profesor adjunto del Colegio de Optometría de la Universidad Estatal de Ohio, dijo que no estaba seguro si las condiciones de iluminación abajo en la mina tenían niveles tan bajos como para que hubiera peligro, pero que en este caso la prevención era clave.
La mayor preocupación era que os mineros sufrieran daño en la retina a causa de la luz cuando salen a la superficie, aseguró Hartwick. Por ello, las gafas permitieron a los mineros adaptar sus ojos al resplandor de la luz después de que sus pupilas estuvieran dilatadas tanto tiempo, y de esta manera evitar el peligro de una retinopatía solar, en la que los fotorreceptores, las células dentro del ojo que captan la luz, puedan deteriorarse.
La red social de salud 2.0 “Qué Médico” que te permite conocer al profesional de salud más valorado por sus pacientes, ha firmado un acuerdo con la asociación “Vivir Desenfocados” que permitirá el acceso online a uno de los directorios más completos de oftalmólogos de España.
La base de datos dará la posibilidad a los afectados por algún tipo de trastorno visual de obtener a través de la red un listado completo y actualizado de centros y profesionales, además de poder consultar las opiniones de otros pacientes. El portal de salud permite así compartir experiencias y consejos.
La Asociación Vivir Desenfocados promueve, en nuestro país, la investigación de los trastornos visuales en el ámbito médico y científico. La firma de este acuerdo persigue la difusión de información de gran utilidad para pacientes de trastornos en la retina y reivindica la investigación y la atención al paciente.
El Hospital Infanta Leonor y la Universidad CEU San Pablo han colaborado para llevar a cabo la I Jornada de Óptica Clínica Hospitalaria (15 de octubre), una iniciativa pensada para convertirse en foro de intercambio y diálogo entre expertos en el campo de la óptica.
De esta manera, la cita explica y difunde cuáles han sido los avances más innovadores y significativos de los últimos años y cuáles son las líneas de investigación que se anuncian más fructíferas para el progreso de la óptica.
La coordinación docente de la Jornada ha corrido a cargo del jefe de la Unidad de Oftalmología del Hospital Infanta Leonor, J. García Hinojosa; de la jefa del Área Docente del Departamento de Oftalmología de la Universidad CEU San Pablo, Sara Bueno; y de la jefa del Área de Gestión del Conocimiento del Hospital Infanta Leonor, Encima Muñoz.
Desde 13 hasta el 20 de octubre, el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia (COORM) pone en marcha una campaña destinada a la prevención de la ambliopía u ‘ojo vago’ en los niños menores de 9 años, pues la edad crítica en el desarrollo de la visión está entre los 7 y los 9 años.
Con este objetivo, todos los padres que lo deseen tendrán la oportunidad de realizar un chequeo visual a sus hijos en los establecimientos de óptica, donde el óptico-optometrista comprobará el estado visual del niño y en el caso de detectar algún problema les informará sobre el posible tratamiento optométrico. Para ello, los centros de óptica adheridos a esta iniciativa colocarán un cartel informativo visible al público.
Tal y como afirma el presidente del Colegio, José Miguel Pelegrín, esta iniciativa se trata de una campaña de prevención “muy importante, ya que es fundamental detectar la ambliopía a tiempo, pues tiene un tratamiento sencillo con un elevado porcentaje de éxito cuanto antes se realice”.
El 88% de la población menor de 18 años debería usar gafas, aunque sólo el 20% en esa franja de edad es usuaria de algún sistema de compensación visual, según un estudio del I Estudio Visión y Aprendizaje, impulsado por Visión y Vida.
El informe, que analiza casi 500 casos de niños y adolescentes con edades comprendidas entre 5 y 18 años, demuestra que del grupo de alumnos con bajo rendimiento escolar, sólo el 34% utilizaban un sistema óptico antes de la visita, cuando tras la visita pasó a ser del 89%.
En este grupo, encontramos que el 29,2% tenían una visión igual o inferior a 0,6 dioptrías, es decir, uno de cada cinco niños y adolescentes tiene problemas para ver la pizarra.
“El grupo de los escolares que afirman tener malos resultados escolares son, con diferencia, los que menos utilizaban gafas o Lentes de Contacto y porcentualmente los que más han necesitado un sistema de compensación visual”, señala el estudio.
Así, el informe concluye que existe una relación entre los bajos resultados escolares y la necesidad de utilizar un sistema de corrección visual. Por ello, los expertos recuerdan que “la prevención es muy necesaria”. “La visita anual al especialista garantiza la buena visión, que facilita el aprendizaje y el rendimiento escolar”, añade.
El Día Mundial de la Visión se celebra el segundo jueves de octubre; este año la cita se tendrá lugar el jueves 14 de octubre, con la finalidad de centrar la atención en la ceguera, la discapacidad visual y la rehabilitación de los discapacitados visuales.
El tema central en este 2010 es la salud ocular y el acceso igualitario a la atención ocular; un acceso que, tal y como alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS), no se da en algunas partes del mundo.
A nivel mundial, el mayor porcentaje de población con alguna discapacidad visual se observa en las personas de 50 años de edad o mayores de ambos sexos; aunque la mayoría de las afecciones oculares que aquejan a este grupo pueden tratarse con facilidad, como es el caso de las cataratas.










