Archivo de Septiembre de 2010
Un grupo de científicos del departamento de Óptica de la Universidad de Granada ha desarrollado un programa que permite realizar un test visual para evaluar alteraciones de la visión nocturna, así como el instrumento necesario para aplicarlo, al que han llamado ‘halómetro’.
Este test se ha comprobado con diversos grupos de observadores: personas que han sido operadas de cataratas o de cirugía refractiva, observadores normales y pacientes con ciertas patologías oculares, como degeneración macular asociada a la edad y queratitis unilateral.
La prueba consiste en mostrar al sujeto un estímulo luminoso intenso sobre un fondo oscuro y, progresivamente, ir mostrándole estímulos luminosos periféricos, con menor luminancia, en torno al central, de forma aleatoria, y en diferentes posiciones y distancias al mismo.
Científicos estadounidenses han descubierto un gen que, dicen, está vinculado a la miopía, el trastorno de la visión más común en el mundo. A pesar de ser el problema más extendido, hasta ahora se conoce muy poco sobre las bases genéticas del trastorno.
Según señalan los investigadores en la revista Nature Genetics, el avance podría conducir eventualmente a nuevos tratamientos para prevenir la enfermedad, que actualmente se corrige con el uso de gafas.
El uso de gafas de baja calidad es peor que no usar gafas. Son más que conocidos los efectos de las gafas de sol de mala calidad: los cristales oscuros hacen que la pupila se dilate, y en lugar de disminuir la luz lo que aumenta es la penetración de los rayos solares.
Este tipo de gafas aumentan el riesgo de cataratas y degeneración macular y es muy común que procedan del mercado de contrabando y se vendan en la calle o en establecimientos que no son ópticas.
En la actualidad, este problema también se extiende a las gafas graduadas. Recientemente saltaba a los medios de comunicación una noticia muy reveladora en este aspecto: la Guardia Civil intervino 3.500 gafas graduadas de contrabando en un local comercial en Badalona. La mercancía había sido fabricada en China, y carecía de facturas o documentos legales que acreditasen su legal importación.
La zanahoria no es el único alimento provechoso para la salud visual, existen otros que por su especial contenido vitamínico influyen directamente en la salud de los ojos y previenen o retrasan alteraciones oculares.
En primer lugar, el elevado contenido en zinc de las ostras las hace un alimento ideal para preservar la salud visual, una cualidad que comparte con los pescados y mariscos en general, que son ricos también en este importante mineral.
El zinc es un componente esencial de muchas encimas y sin él el betacaroteno no podría impedir un trastorno como la ceguera nocturna y otras alteraciones producidas por la carencia de vitamina A.
Por otro lado, las espinacas son especialmente ricas en luteína y zeaxantina, dos carotinoides que se acumulan en la retina del ojo y los protegen de la radiación ultravioleta del sol. Su acción antioxidante previene las cataratas y la degeneración macular adulta (DMA).
Un total de 33.280 ciudadanos de Castilla La Mancha se han realizado, de forma gratuita, pruebas optométricas para evaluar su agudeza visual en el establecimiento óptico de la comunidad autónoma que han elegido, entre los años 2006 y 2009.
El desarrollo de esta iniciativa se enmarca dentro de la colaboración entre la Consejería de Salud y Bienestar Social y la Primera Delegación Regional del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, que comenzó en 2006 y a la que están adheridos 309 establecimientos de la Comunidad (el 85% del total).
Este convenio permite a los médicos de cabecera prescribir pruebas optométricas (agudeza visual, evaluación de la reacción pupilar, tonometrías y otras técnicas no invasivas) y a los pacientes realizarlas con todas las garantías en el establecimiento que elijan, para lo que cuentan con una guía actualizada anualmente y disponible en centros de salud y consultorios locales.
Todas las campañas que se realizan para evitar accidentes de tráfico son pocas. Ahora bien, hay lugares donde realmente son algo exageradas. Por ejemplo en Canadá han optado por algo más light (es decir, que no dan cifras de muertes, ni aparecen imágenes de las consecuencias) sino que es algo más directa.
Es una campaña que incide directamente en la conducción y sus artífices son Preventable, una organización centrada en la concienciación de seguridad vial. Juntamente con la policía de Vancouver, han pintando imágenes en 3D en el pavimento de la carretera, de manera que produce un efecto óptico sobre el conductor para que vaya reduciendo poco a poco la velocidad a medida que se acerca a las imágenes.
En concreto, es una niña botando una pelota que a cierta distancia se ve completamente real, de ahí este efecto óptico que se pretende. El objetivo de esta campaña es que los conductores reduzcan la velocidad en las vías urbanas.
Unas 72.000 personas sufren traumatismos oculares al año en España, de los que una cuarta parte se producen haciendo deporte. Son datos de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), que asegura que un 90% de estas lesiones podrían evitarse con la información y protección adecuada.
Según José Luis Encinas (secretario de SEO), el 40% de los niños y “entre el 15 y el 20%” de los adultos que acuden al hospital con un traumatismo oftalmológico se lo provocaron practicando algún deporte sin protección.
En el ranking de deportes de riesgo para la salud visual, el fútbol se coloca el primero pues es el que más lesiones oculares en España, seguido del baloncesto. Al practicar esquí, la exposición prolongada a los rayos ultravioleta puede generar dolor, fotosensibilidad e incluso una retinopatía, problema que surge al mirar prolongadamente al sol y que reduce la agudeza visual.
El término neuritis óptica se usa en forma muy amplia para denotar inflamación, degeneración o desmielinización del nervio óptico y, aunque algunos le llaman indistintamente papilitis, es más adecuado reservar el término neuritis para las inflamaciones propiamente dichas del nervio óptico.
La disminución repentina de la agudeza visual es el síntoma clásico de la neuritis óptica, cuyo origen puede ser desconocido, o por otras enfermedades como la esclerosis múltiple.
Esta disminución de la agudeza visual no es el único síntoma, sino que además pueden aparecer manchas o puntos ciegos en el campo de visión, generalmente en el centro del campo visual. También puede haber alteración en la percepción de los brillos y de la profundidad.
Los problemas visuales aparecen a lo largo de las distintas etapas de nuestra vida, desde niños hasta que nos hacemos mayores. Aunque es en edad temprana cuando salen los problemas más frecuentes que nos pueden acompañar durante toda la vida.
Posteriormente, durante la edad más avanzada es cuando, si no tenemos cuidado, aparecen aquellos que pueden ser del todo irreparables. Veamos cuáles son los más comunes en cada edad.
En los 30 y 40 años las miopías se pueden intensificar si no hemos hecho caso a nuestros ópticos con el uso diario de las gafas. Por otra parte, y debido al trabajo delante de ordenadores y la lectura, también puede aparecer la fatiga visual y el astigmatismo.
El astigmatismo es un problema óptico más común de lo que podemos pensar. Se produce cuando la córnea tiene una forma curvada diferente al resto de ojos y hace que veamos borroso, tanto de cerca como de lejos.
Puede venir acompañado de hipermetropía, y normalmente suele ser bastante leve y ni siquiera es necesario llevar gafas; y es que prácticamente todos desde pequeños hemos tenido algún grado de este problema que no se ha acabado de desarrollar. En otros casos, cuando es algo más grave, sí es necesario las gafas graduadas o lentes de contacto duras. Para casos todavía más graves, podemos pasar por cirugía con el fin de erradicar el problema radicalmente. Entre los principales síntomas del astigmatismo el más importante es la visión borrosa y la dificultad de ver detalles de los objetos que la gente con visión normal sí puede ver. El dolor de cabeza, el mareo, las molestias oculares o la irritación en los ojos son otros síntomas, pero que a veces no tienen nada que ver con este problema. Para un diagnóstico completo es vital acudir al oftalmólogo u oculista ante cualquier síntoma, quien nos examinará la vista, determinando si el tema es más grave y es necesario una graduación de la vista. Con una prueba de refracción ya se sabe realmente si uno tiene astigmatismo o no.”>miopía e hipermetropía, y normalmente suele ser bastante leve y ni siquiera es necesario llevar gafas; y es que prácticamente todos desde pequeños hemos tenido algún grado de este problema que no se ha acabado de desarrollar.
En otros casos, cuando es algo más grave, sí es necesario las gafas graduadas o lentes de contacto duras. Para casos todavía más graves, podemos pasar por cirugía con el fin de erradicar el problema radicalmente.









