Archivo de Julio de 2010
Existen muchos mitos en torno a la salud visual que no están comprobados científicamente. Un claro ejemplo lo tenemos cuando nos dicen que no nos acerquemos al televisor o podemos quedarnos ciego. Es realmente una exageración y un mito. Pero hay muchos más.
Está claro que estar todo el día delante de una pantalla de ordenador sin filtro correspondiente no es demasiado bueno para la vista. Pero la realidad es que no produce daños irreparables ni miopía. Según los ópticos, una persona es miope porque tiene que serlo independientemente de si ha trabajado con ordenador o no.
Se ha hablado muchas veces de que ciertos alimentos mejoran considerablemente la visión. Es el caso de las zanahorias, pero sigue siendo un mito porque si bien es rica en vitamina A, siendo buena para los ojos, también lo son otras hortalizas que contienen antioxidantes. En todo caso, refuerzan la visión, pero no ayudan a mejorar enfermedades visuales si ya las tenemos.
Mucho se está hablando de la tecnología 3D durante los últimos tiempos. La imposición de las gafas para ver películas en el cine y ahora también en casas abren un amplio debate en el sector sobre si las gafas perjudican la vista.
Recordemos que el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas manifestó que existen algunos problemas visuales, bastante frecuentes, que pueden impedir que ciertas personas disfruten realmente del efecto 3D. Establecen que puede dar a lugar a visión doble, mareos, etc.
Ahora han aparecido nuevas informaciones que nos ponen sobre la mesa que la tecnología 3D nos puede dar información sobre problemas oculares desconocidos por cada persona. Nuevamente, el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas se ha pronunciado y ha destacado que lo bueno de ver imágenes en 3D es que todos podemos ser conscientes de tener un problema visual que desconocíamos y, además, ponerle nombre, porque sólo detectábamos dolores de cabeza.
Muchas veces tenemos algunos efectos ópticos donde nos parece que los objetos adquieren otra dimensión. Un efecto óptico es una especie de ilusión del sentido de la vista, causada por la reflexión total de la luz que nos lleva a percibir una transformación de la realidad, viéndola de una forma errónea. Os descubrimos los más habituales.
Uno de estos efectos sucede cuando el aire que está más cerca de la superficie es más caliente. Ello hace que en verano el asfalto o el desierto a cierta distancia se vea como si flotara y fueran lagos de agua. Podemos observar que cuanto más nos acercamos al horizonte este efecto van desapareciendo progresivamente.
A la hora de ir a poner gasolina en el coche, sucede un efecto óptico bastante parecido sobre todo en días de sol. Volvemos a ver distorsionadas las imágenes, producidas por el desprendimiento del combustible del vehículo.
Se ha demostrado que la terapia visual o entrenar los ojos a través de prácticos y fáciles ejercicios mejora considerablemente algunas enfermedades visuales. También sirve para mejorar la calidad de nuestra visión y prevenir que surjan toda clase de problemas ópticos.
Un estudio ha determinado que tales ejercicios mejoran nada menos que el 95% el rendimiento visual y un 79% la agudeza ocular en varios meses. Por ello, es necesario realizar tales entrenamientos. Si vas algo despistado, pregunta a tu óptico por dónde puedes empezar, ya verás que con algunos minutos al día tienes suficiente.
Además, la terapia visual puede empezarse desde que somos pequeños hasta cualquier edad. Basta con encontrar un lugar óptimo, estar relajados, en silencio y un poco de concentración.
Los modelos de gafas desde el punto de vista de la salud son fabricados adaptándose a las necesidades de los usuarios. Por eso tienen presente la funcionalidad y cada tipo de colectivo de personas para ofrecer modelos sofisticados y, a la vez, pensando en la salud visual.
Una de las últimas noticias son las gafas que avisan de los obstáculos a las personas con discapacidad visual. El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) trabaja ya en una investigación que tiene como objetivo desarrollar un dispositivo que funcionará mediante un sistema de captación de imágenes que se integrará en las gafas.
La información llegará directamente al oído del usuario con auriculares y a través de vibración y mapa táctil que podrán tocar con las manos. Es un proyecto ambicioso que va a beneficiar a un gran número de personas a mejorar la calidad de su vida diaria.
Muchas veces nos hemos planteado la pregunta de si los videojuegos no producen efectos negativos en la vista. Pero ahora parece ser que no, más bien lo contrario, pues la visión mejora.
Así lo afirma un estudio realizado por la University of Rochester, en Estados Unidos, donde se concluyó que las personas que habían estado jugando a estos juegos varias horas mejoraron su visión en alrededor de un 20% después de un mes.
Según este estudio, el cerebro se adapta al sistema visual y lo enriquece, con lo que se consigue un aprendizaje importante para otras actividades que realizamos a diario. Así pues, los que pasan ciertos horas delante de las pantallas jugando no deben preocuparse que si vista no se va a resentir.
Nuestros ojos están expuestos a toda clase de factores externos, como las condiciones meteorológicas, las luces del ordenador durante todo el día, el sol, el calor o el frío. Al final acaban sintiendo molestias que podemos paliar y evitar gracias a los masajes oculares.
Estos masajes, cuyo objetivo es el descanso total del ojo, se basan en realizar diferentes tipos de ejercicios sobre el ojo, bien sea por uno mismo o bien por un profesional en masajes y ópticos especiales en estos temas.
Lo más interesante es que podemos realizar diversos tipos de ejercicios que calmarán los efectos ópticos, pues los ojos al igual que otras zonas de nuestro cuerpo acaban resintiéndose a lo largo del día, sufriendo cansancio y alteraciones.
Entre estos ejercicios que podemos practicar resalta el cerrar los ojos apretando los párpados durante varios segundos y vamos repitiendo esta operación varias veces. Siempre es mejor escoger un lugar cómodo y relajante donde sentirnos alejados de ruidos.
El verano es una de las épocas donde los problemas oculares crecen, pudiendo alcanzar hasta el 30%. La exposición al sol, las altas temperaturas, los aires acondiciones, el agua del mar o el cloro de la piscina son algunos factores que incrementan las infecciones del ojo.
Algunas de las principales dolencias son los ojos rojos y conjuntivitis provocada por el cloro del agua de las piscinas, un químico que, si bien es necesario para mantener el agua limpia, y produce alergias, lagrimeo, escozor, picazón y otros males.
Se recomienda no abrir los ojos debajo del agua y protegernos con lentes de policarbonato especiales que suelen llevar muchos deportistas, en especial nadadores.
La exposición continua a los rayos solares también produce lesiones oculares, como la fotoqueratitis, que a la larga puede provocar la pérdida de una gran parte de la visión hasta la ceguera total. Por ello, es muy importante llevar siempre gafas homologadas contra los rayos UV y no permanecer largas exposiciones al sol sin ojos protegidos.
No es algo nuevo, porque hemos comentado en otros posts la importancia de utilizar gafas de sol con los cristales adecuados y homologados que deben protegernos de los rayos del sol. De lo contrario podemos inducir en enfermedades serias oculares que puedes llevarnos hasta la ceguera total.
Para ello, es interesante conocer los filtros protectores de los cristales que se adaptan a las determinadas condiciones atmosféricas y meteorológicas, e impiden que lo radiaciones lleguen directamente al ojo. Todo ello dependerá también del nivel de iluminación ambiente y de las condiciones y sensibilidad de cada persona.
Si destacamos los filtros de color, podemos distinguir entre los amarillos, que mejoran la visión de los contrastes; el marrón, uno de los mejores para un filtro total; o el gris, que entre sus beneficios es que no alteran la visión de los colores.
Pero además de estos, hay filtros fotocromáticos de minerales orgánicos, polarizados (que suelen llevar muchos deportistas ante las inclemencias del tiempo, como el agua o el sol) y los filtros espejados.
Es una de las frecuencias más comunes en toda la población mundial. Los ojos secos son producidos por una disminución en las glándulas lagrimales que provocan molestias y otros temas más graves, como disminución de la agudeza visual, por ello se recomienda detectarlo a tiempo y seguir el tratamiento recomendado.
No hay un perfil estipulado de personas que sufran este problema, porque abarca todas las edades, pero sí suele ser algo más frecuente en personas mayores o que han llevado muchos años lentes de contacto seguidas.










