Archivo de Mayo de 2010
Es uno de los eternos debates, pues el porqué es necesario regular las gafas premontadas ya ha sido algo polémico tiempo atrás. Ahora, la noticia está de nuevo latente porque el diputado de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, acaba de pedir al Gobierno que declare a este tipo de gafas como producto sanitario con el fin de que se vendan en lugares autorizados.
De esta manera, si se regulan deberán pasar los controles de calidad necesarios y obligatorios la igual que el resto de gafas del mercado. Su importancia pretende aportar la salud óptica que nos merecemos porque es vital para nuestros ojos. No en vano, durante el 2008 se vendieron en España más de cinco millones de unidades de estas gafas, una proporción muy similar a las ventas de gafas graduadas convencionales.
En su día, los colegios de ópticos españoles ya pidieron al Gobierno que las gafas premontadas se distribuyeran sólo en los establecimientos de óptica y siempre por personal cualificado y especificado. Normalmente, las podemos encontrar en supermercados, farmacias o tiendas de regalo, con un precio relativamente bajo.
Ya vienen las molestias alergias primaverales. La nariz, la garganta, la piel y también los ojos sufren problemas debido a las condiciones medioambientales y otros productos totalmente cotidianos. Las alergias oculares son importantes en todo el mundo, pues únicamente en EE.UU. afecta a 50 millones de personas.
Los primeros síntomas de sufrir alergias en la vista son el picor en los ojos, enrojecimiento del área blanca del ojo, ojos llorosos, continúo lagrimeo, sensibilidad a la luz… lo que todo ello puede desembocar en la conocida conjuntivitis. Ante cualquiera de estos síntomas, es vital acudir a nuestro oftalmólogo para que nos dé el tratamiento indicado.
Hay muchos elementos que pueden causar estas alergias, dependiendo siempre de época del año y del tiempo que solemos pasar en el exterior. En la época primaveral, donde estamos mucho más tiempo en la calle, los causantes de las alergias en los ojos son el polen, el polvo, ciertas plantas y flores, la humedad, el pelo de los animales, la contaminación, y otros productos químicos.

